El presidente Javier Milei inauguró esta noche el 144° período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación Argentina con un discurso de casi dos horas en cadena nacional, en el que anunció el envío de paquetes mensuales de reformas estructurales durante 2026, realizó un balance positivo de su gestión económica y protagonizó fuertes cruces con la oposición kirchnerista y de izquierda en el recinto de la Cámara de Diputados.
Ante la Asamblea Legislativa, el mandatario libertario definió 2026 como “el año de las reformas” y precisó que cada ministerio elaboró diez paquetes de iniciativas estructurales. “Todos los meses presentaremos un paquete de proyectos para que sea tratado por este Congreso”, sostuvo, al proyectar “nueve meses ininterrumpidos de reformas que rediseñarán la arquitectura institucional de la nueva Argentina”.
Entre los principales anuncios, Milei anticipó la intención de convertir el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) en una política de Estado; impulsar una reforma integral del Código Civil y Comercial, el Código Procesal Civil y Comercial, el Código Aduanero y el esquema impositivo, con el objetivo de avanzar hacia “menos impuestos y mayor apertura económica”; y promover modificaciones al Código Penal bajo el principio de “quien las hace las paga”.
También ratificó el rumbo de desregulación económica, la defensa de la propiedad privada y la búsqueda de nuevos acuerdos comerciales internacionales —incluido uno con Estados Unidos similar al alcanzado con la Unión Europea—, además del desarrollo de recursos estratégicos como litio, cobre, hidrocarburos y minería. En ese marco, cuestionó lo que definió como “prejuicios ambientalistas absurdos”. El paquete de reformas contempla además cambios en el sistema electoral, en el financiamiento de los partidos políticos y en el Poder Judicial.
En el tramo dedicado al balance de gestión, el Presidente aseguró que su administración logró eliminar un déficit fiscal equivalente al 5% del PBI en el primer mes sin aumentar impuestos, destacó la baja de la inflación del 211,4% en 2023 al 31,5% en 2025 y remarcó la obtención de superávit fiscal durante dos años consecutivos, algo que —según señaló— no ocurría desde 2008. Además, enumeró más de 14.000 desregulaciones, la aprobación de la reforma laboral, el nuevo Código Penal Juvenil, el acuerdo Mercosur-Unión Europea y procesos de privatización parcial.
“Dos años atrás estábamos atrapados en una crisis terminal. Hoy sabemos que hay un camino y que podemos hacer grande a la Argentina nuevamente”, afirmó Milei. También ponderó la relación estratégica con Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump y proyectó que el complejo energético podría generar exportaciones por 50.000 millones de dólares en los próximos cinco años.
El discurso estuvo atravesado por un tono confrontativo. El mandatario intercambió acusaciones con legisladores de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, y lanzó críticas directas contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. También respondió a interrupciones de diputados opositores como Myriam Bregman, Nicolás del Caño y Romina Del Plá, en un clima de alta tensión.
Desde las bancas oficialistas se escucharon cánticos de apoyo al Presidente y al ministro de Economía, Luis Caputo, mientras que sectores opositores exhibieron carteles y corearon consignas críticas. Parte de los legisladores de Unión por la Patria y varios gobernadores peronistas no participaron de la ceremonia.
El acto comenzó pasadas las 21 y se extendió hasta la medianoche. Estuvieron presentes la vicepresidenta Victoria Villarruel, ministros del gabinete, gobernadores aliados y miembros de la Corte Suprema. Milei cerró su mensaje con la fórmula protocolar de apertura del período legislativo y reiteró su consigna habitual: “¡Viva la libertad, carajo!”.