Un empresario se quebró por las presiones de Camioneros: “no quiero más a esa gente acá”

Después de años de hostigamientos, el dueño de una pequeña empresa de la localidad bonaerense de San Pedro rompió en llanto cuando el Ministerio de Trabajo le realizó una nueva inspección en su depósito, en medio de un conflicto con el sindicato de Camioneros.

“Por darle trabajo, nada más que por eso”, fueron las palabras que dijo Ricardo Rey, el dueño de la pyme, en un video antes de quebrarse.

Según contaron sus hijos a TN, la angustia de Rey proviene de años de recibir presiones y hostigamientos de parte del sindicato de Camioneros, que nuclea varios de sus empleados.

“Me vienen a arruinar esos hijos de puta. Qué mierda se creen, no quiero más esa gente acá. No los quiero más”, expresó entre lágrimas el hombre de 70 años, quien en 1991 fundó una pequeña distribuidora de alimentos. El video de Rey se viralizó en los últimos días por las redes sociales.

Su pyme distribuye alimentos de almacén en todo el país, y cuenta con 35 empleados. Sus hijos, Gustavo y Ariel, también trabajan en la empresa familiar.

Los hermanos explicaron que, luego de sufrir presiones del gremio, decidieron presentar una denuncia en la Fiscalía N° 7 de San Pedro, a cargo de la doctora María del Valle Viviani.

“Nosotros venimos sufriendo la extorsión de esta gente, con repetidas asambleas, sin previo aviso. Quieren que volvamos a ceder, que sigamos pagando. Todo empezó cuando no accedimos a entregarle más dinero al sindicato. Al desistir de ellos comenzaron a bloquearnos la salida de los camiones”, dijo Gustavo Rey a TN.

En la acusación de Rey Distribución, indicaron que representantes del sindicato de Camioneros realizaron asambleas sin previo aviso con los empleados afiliados. Los denunciados fueron Maximiliano Cabaleyro, delegado regional y secretario general de la CGT San Pedro-Baradero, y Fernando Espíndola, también miembro de Camioneros.

Gustavo Rey explicó que desde Camioneros le solicitaron reiteradamente sumas de dinero como “pagos al gremio”, pero que cuando decidieron denunciarlos, ellos respondieron bloqueando la salida del depósito.

“Desde el 2017 tenemos que pagarle al sindicato. En su momento eran $20 mil. Después un sueldo mensual. Y cada vez que había elecciones un poco más. Nos llamaban y decían: ‘Tenemos que juntar $1.000.000, así que fijate cuánto vas a poner’. Pero decidimos denunciarlos y enfrentarlos. Por eso pasó todo esto”, expresó Gustavo Rey.

La fiscal Viviani detalló en su momento que los denunciantes manifestaron que “si no le entregan una suma de dinero van a empezar a obstruir la salida de camiones”. La funcionaria judicial, también en declaraciones a La Opinión, dijo que “ella tiene el deber de investigar si hay un delito”.

Al no resolverse la situación, el abogado de los Rey, Daniel Spirópulos, denunció lo acontecido en el Ministerio de Trabajo y solicitaron una conciliación obligatoria para que se resolviera la situación.

Gustavo relató que el Ministerio visitó reiteradamente la empresa y que, luego de varias audiencias, lograron llegar a un acuerdo para darle $ 50 mil a cada empleado. “En total fueron $500 mil. También rubricamos otro directamente en el sindicato, porque nos decían que teníamos una deuda con ellos y que si pagábamos eso todo quedaba saldado. Arreglamos otros $500 mil, pero después nos dijeron que eso era un adelanto, que faltaban $232 mil más”, contó el hermano Rey.

Cuando se grabó el video, la distribuidora estaba pasando por la última inspección de seguridad e higiene del Ministerio.

“En este momento no hay bloqueos y podemos trabajar con normalidad. Pero sabemos que desde el sindicato buscan algo para que haya un problema y así volver a ‘arreglar’”, narró Gustavo.

Acorde a lo que dijo Rey, el martes la empresa “sufrió una asamblea ilegítima e ilegal, porque no fue avisada en tiempo y forma”, por lo que decidieron suspender por 72 horas a los que participaron. “Esto va a tener una represalia, seguro. Pero tenemos la postura de despedirlos porque son 6 de 35 los que sabotean el trabajo, están obedeciendo netamente lo que le dictan desde el sindicato porque no accedemos más al soborno”, continuó Ariel, hermano de Gustavo.

La familia Rey sigue esperando la resolución de la causa que inició a principios de este año.

“Somos nacidos y criados acá. Le dimos y damos trabajo a mucha gente, somos todos conocidos. Mi papá se encuentra medicado y tuvimos que administrarle algo para que se tranquilice, porque es indignante. Tenemos miedo de perder el negocio porque no nos podemos sacar a esta gente de encima. Si no lo logramos no vamos a poder trabajar más. Sabemos a quiénes nos enfrentamos, pero estamos en el baile y no vamos a volver atrás”, concluyó Gustavo Rey.

Fuente: La Voz del Interior