Buenos Aires: un policía baleó a un motochorro para defender a su hija

Un policía de la Ciudad de Buenos Aires hirió a un motochorro que intentó asaltar a él y a su familia mientras cambiaba la rueda de su auto el pasado lunes. El delincuente amenazó con un arma a la hija del oficial, quien reaccionó y le disparó cuatro veces. El motochorro quedó detenido poco después de darse a la fuga, en la guardia de un hospital.

El hecho de inseguridad ocurrió en Quilmes, cerca de las 21, cuando el Fiat Siena del uniformado, donde también viajaba su pareja y su hija de 24 años, pinchó una rueda y debieron frenar en la calle Torcuato de Alvear entre Irala y Triunvirato.

En ese momento, cuando el oficial se encontraba en el piso, dos motochorros se acercaron para robarles. Uno de los delincuentes agarró a la joven y apuntándole a la cabeza, amenazó a la pareja para que entregaran tanto sus pertenencias como el rodado.

El policía, al ver a su hija en peligro, se identificó como personal de la fuerza y realizó cuatro disparos contra el motochorro con su arma reglamentaria. Herido, el delincuente volvió a subirse a la moto y se dio a la fuga junto a su cómplice; mientras que el uniformado y su familia quedaron en el lugar, ilesos.

Con la huida de los motochorros, el policía llamó al 911, quienes constataron la situación y dispusieron el rastrillaje de los delincuentes.

Minutos más tarde, encontraron a uno de los motochorro en la guardia del Hospital Iriarte: tenía dos disparos en el abdomen, uno en la boca y otro en la pierna.

El personal policial dispuso una guardia en el hospital, ya que el delincuente debió ser operado por sus lesiones. Por el momento, este se encuentra en “estado reservado”.

En el lugar del incidente, Policía Científica encontró en la vereda un revólver calibre 38, con la numeración limada y cinco municiones. La fiscal a cargo del caso dispuso además que se secuestrara el arma del oficial, para realizarle las pericias necesarias.

La fiscal decidió no detener ni imputar al policía, ya que las cámaras de seguridad de la zona evidenciaron que se habría tratado de legítima defensa. Por el momento, solo quedó acusado el motochorro por el presunto delito de “tentativa de robo agravado por el empleo de arma de fuego”, mientras que su cómplice aún se mantiene prófugo.

Fuente: La Voz del Interior