Fin de la era Netanyahu: la oposición selló un acuerdo para formar gobierno – LA NACION

JERUSALÉN.- Los líderes del movimiento conservador Yamina y el partido de centro Yesh Atid, Naftali Bennett y Yair Lapid, alcanzaron un acuerdo para abanderar una gran coalición de partidos que, de concretar la virtual mayoría parlamentaria que poseen, significaría la salida del poder del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

La coalición de Bennett y Lapid abarca partidos de derecha (el movimiento Yamina, Yisrael Beytenu y Nueva Esperanza), centro (Yesh Atid, la coalición Azul y Blanco) e izquierda (los laboristas, Meretz), con el apoyo indirecto del partido árabe islamista Raam, en un gobierno de unidad que sacaría a Israel de dos años de caos político, encabezar la recuperación del país del coronavirus y curar las divisiones sociales en una nación profundamente dividida.

“Haré todo lo posible para formar un gobierno de unidad con mi amigo Yair Lapid” para poner fin al gobierno de Netanyahu, el más largo de la historia del Estado de Israel, declaró Bennett, tras reunirse con su partido, Yamina. El centrista Lapid fue encargado de formar un nuevo gabinete en un plazo que vence el miércoles a la medianoche.

Minutos después, Netanyahu afirmó que una coalición de oposición sería un “peligro para la seguridad” de Israel.

Este llamado “bloque del cambio”, con seis de los siete escaños de Yamina, cuenta con 57 diputados que, sumado al respaldo tácito de Raam, conseguiría una mayoría de 61 escaños en la Knesset, el Parlamento israelí, lo que permitiría la formación de un gobierno.

Según el Canal 12 de la televisión israelí y Kan News, Bennett decidió unirse a Lapid para formar un mandato conjunto por el que el líder ultraderechista ejercería como primer ministro hasta septiembre de 2023, para ser sucedido inmediatamente por Lapid, que asumiría el cargo hasta noviembre de 2025.

El anuncio podría tener lugar este mismo domingo por la noche, según estos medios, y podría visitar mañana al presidente del país, Reuven Rivlin, para informarle del éxito de las conversaciones. Si fracasan, el mandato de Lapid expirará en cuatro días, plazo tras el cual el país se vería abocado, en medio del cansancio popular, a sus quintas elecciones en dos años.

El acuerdo entre Yamina y Yesh Atid se habría cerrado el 10 de mayo, justo antes de la última espiral de violencia entre el Ejército israelí y las milicias palestinas. En medio del conflicto, Bennett anunció la ruptura de las negociaciones, pero después del acuerdo de alto el fuego del 22 de mayo Bennett y Lapid retomaron el pacto.

Likud, el partido de Netanyahu, el Likud, emitió un duro comunicado tras conocer la noticia en el que acusa a Bennett de evitar las quintas elecciones como una “excusa” para alcanzar el poder a toda costa. ”Bennett sabe bien que en cualquier momento que se uniera a la derecha, se formaría un gobierno de derecha”, señala el conservador Likud.

”Lo único coherente sobre Bennett es que engaña a sus electores y al resto de los votantes de derecha, y tirar los ‘principios’ de los que hablaba a la basura, todo para ser primer ministro a cualquier precio”, concluye la nota.

Netanyahu ha protagonizado este mismo domingo un último intento de lograr un acuerdo entre el Likud y otros partidos de derecha. La propuesta incluía que el propio Netanyahu fuera el segundo de tres primeros ministros rotatorios con el líder de Nueva Esperanza, Gideon Saar, como primer primer ministro y con Bennett como tercero.

Saar rechazó la propuesta. “Nuestra postura y compromiso no han cambiado: poner fin al gobierno de Netanyahu”, señaló en Twitter. Bennett no ha respondido aún a dicha propuesta.

Fuente: LaNacion.com