La Unión Europea financiará con más de 6 millones de euros a once proyectos de la sociedad civil en Argentina

Por  Eduardo Menegazzi

La Delegación de la Unión Europea en Argentina eligió a los 11 proyectos de la sociedad civil que financiará con una inversión de 6,1 millones de euros. Las iniciativas están repartidas por todo el territorio nacional y se ejecutarán en un plazo de entre 30 y 48 meses. De la convocatoria denominada CooperAR-UE 2021, que se había lanzado el 9 de mayo del año pasado, participaron más de 1000 organizaciones que elaboraron 374 propuestas.

Cuatro de los proyectos elegidos apuntan, por un lado, a apoyar la promoción de los derechos sociales y ayudar a diversas comunidades para acceder a servicios básicos de salud y educación y tienen foco en los derechos de los pueblos indígenas y de otras comunidades marginadas de la Argentina. Y, por el otro, otros siete promueven la cohesión social en la Argentina a través de la inclusión social y económica de poblaciones vulnerables y la promoción del desarrollo sustentable con un enfoque temático más general.

Cada una de los proyectos recibirá entre un 80% y un 100% de co-financiamiento (no reembolsable) de la Unión Europea y tendrán como plazo de ejecución entre dos años y medio y cuatro años de duración. Las organizaciones que resultaron elegidas para realizarlos deberán conseguir los fondos que restan para completarlas.

La embajadora de la Unión Europea en la Argentina, Aude Maio-Coliche, destacó en la reunión virtual en la que se anunció a los proyectos ganadores que la sociedad civil tiene que lograr sociedades más incluyentes, justas y sostenibles. “Trabajar con la sociedad civil argentina, que es tan vibrante y dinámica, representa un avance indiscutible en ese sentido, y esto se vio reflejado en la gran cantidad y calidad de las propuestas presentadas”, expresó.

Nunca habíamos visto este nivel de participación aunque tengo ya muchos años en esta tarea por diversos países, como Sudán, Tailandia, Guyana y Barbados. Esta convocatoria se lanzó en un momento de muchas dificultades, cuando no se sabía para dónde íbamos ni qué iba a suceder con la pandemia de coronavirus. El fuerte dinamismo que tiene este país, las necesidades de las comunidades más postergadas y los lazos que unen a Europa con Argentina creo que explican que se hayan presentado tantas y tan interesantes propuestas”, le explicó a Infobae Luca Pierantoni, jefe de la sección Cooperación de la Unión Europea en Buenos Aires.

Los cuatro proyectos que resultaron elegidos en la Convocatoria 169054 del Instrumento Europeo de Democracia y Derechos Humanos fueron: Llegar al norte, la deuda de los derechos humanos en las comunidades indígenas del norte de la provincia de Salta, de la Fundación Pata Pila; Recuperación Verde, innovación colectiva para la recuperación y resiliencia económica de organizaciones indígenas y campesinas de las provincias de Salta y Jujuy, de la Fundación PRONORTE; NIYAT, el liderazgo indígena en la construcción de nuevas formas de gobernanza local para el reconocimiento y el acceso a derechos, de la Fundación Gran Chaco; Tapé Porá, contribuyendo al mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades indígenas Mbya-guaraní, de la Fundación Brot für die Welt (Pan para el Mundo).

Pierantoni destacó: “El valor creativo y la sustentabilidad haya estado estado presente en cada propuesta. Queremos estimular la creación de empleo y hay importantes planes referidos al desarrollo territorial”. La UE, además de estas iniciativas de largo plazo, también efectúa acciones de ayuda más inmediatos en el Norte argentino, en las provincias de Salta y Jujuy, que incluyen kits sanitarios, nutricionales y filtros para los pozos de agua, entre otros elementos.

Nicolás Rosenthal, representante del proyecto Tapé Porá, describió para este medio el fin de su propuesta: “Queremos ayudar a la economía social en la localidad de Ruiz Montoya de Misiones. Hay un trabajo conjunto con Paraguay para que las 15 comunidades indígenas que viven allí involucrando a unas 1.100 personas consigan seguridad alimentaria, mejoren su acceso a los servicios médicos y de salud, tengan una mejor infraestructura para vivir y que puedan producir artesanías y luego las puedan comercializar de una manera justa”.

La organización alemana Pan para el Mundo, que se ocupa principalmente de temas alimentarios y de desarrollo humano, será la que aporte el 15% de dinero que resta, ya que la UE contribuirá con 750.000 euros de un presupuesto total de 880.000 euros.

En la otra convocatoria, con el número 169021 del Programa Temático de Organizaciones de la Sociedad Civil, hubo otros 7 proyectos ganadores.

Son: Paisaje Productivo Protegido, compatibilizando conservación de la naturaleza, producción y calidad de vida en el Norte Grande de Argentina, de la Fundación ProYungas; Sociedad civil y los recursos naturales, modelos innovadores para el desarrollo sustentable, de Directorio Legislativo; Empleos verdes locales, el rol de las Organizaciones de la Sociedad Civil como articuladoras de procesos de transición justa hacia una economía verde; RAMCC, Emprendimiento apícola y economía circular para empoderar a las mujeres y sus familias, de la Red Proter; RED CREER, modelo de impacto colectivo para la inclusión socioeconómica de personas privadas de la libertad, liberados y liberadas, de Potenciar; Bien Restituido, para el desmantelamiento patrimonial del crimen organizado y el fortalecimiento de la sociedad civil, de LIBERA; TRAMA, red para la inclusión laboral sostenible, de la Fundación Sol Naciente.

María del Carmen García, coordinadora de la Red PROTER (Red de Profesionales y Técnicos de la Emilia Romagna), le confió a este medio que con la iniciativa que impulsan “se beneficiarán alrededor de 400 familias de cinco municipios de la provincia de Buenos Aires que son General Pueyrredón, General Alvarado, el partido de la Costa, Balcarce y Mar Chiquita. Apuntamos a reforzar la producción apícola en la región. Nuestra red tiene estrechos vínculos con Italia que es uno de los mayores importadores de miel”.

García remarca que con la financiación que obtuvieron van a poder adquirir infraestructura como “una planta móvil y una camioneta”. Además de la producción apícola habrá capacitaciones en el rubro textil para la confección de la ropa utilizada en esa actividad, en el gastronómico y en el área de servicios, que servirán para generar empleos para jóvenes y para mujeres que sostienen sus hogares. Y también darán “capacitaciones en Planes de Negocio Sostenibles, evaluación financiera de proyectos y comercialización de productos”. Recibirán de la Unión Europea 450.000 euros que financiarán el 90% del presupuesto estimado.

Por su parte, Lucía Céspedes, de la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC) que agrupa a 225 gobiernos locales de diez provincias argentinas, cuenta que “venimos trabajando en este tipo de planificaciones hace 10 años, sobre todo en el apoyo técnico ante los cambios climáticos. Definir matrices productivas, diagnosticar las necesidades de cada localidad, capacitar a emprendedores son tareas nuestras. Siempre apostando a que mediante la carbono-neutralidad se pueda fortalecer la economía, la inclusión social y la preservación del medio ambiente”.

Uno de los fines es la creación de “empleos verdes que mejoren las condiciones de trabajo y refuercen las economías locales y regionales”. En este caso, cada municipio paga una membresía anual que conforman un fideicomiso. Se usará parte de ese dinero para completar el 10% de los 796.471 euros de este proyecto. El resto lo financia la UE y tienen tres años para finalizarlo.

Además, desde hace varios años la Unión Europea junto a los municipios que integran esta red construyen a través del programa Euroclima+ edificios públicos que son energéticamente sustentables.

La embajadora Maio-Coliche también sostuvo que “los proyectos enriquecerán nuestra ya profunda agenda de cooperación con la Argentina, fortaleciendo la mirada común, que se basa en lazos sociales e históricos profundos y que deben manifestarse en políticas comunes a nivel internacional para enfrentar desafíos globales como la transición verde y la revolución digital”.

“Nos une la ambición de lograr sociedades más incluyentes, justas y sostenibles, y trabajar en conjunto con la sociedad civil argentina representa un avance indiscutible en ese sentido”, agregó.

Fuente: Infobae