Comenzó la audiencia entre Alberto Fernández y el Papa Francisco en el Vaticano

Alberto Fernández ya se encuentra reunido en el Vaticano con el Papa Francisco, a quien le pedirá personalmente su apoyo de cara a las negociaciones por el pago de la deuda con el Fondo Monetario Internacional.

El encuentro, programado para las 10 (las 5 de Argentina), comenzó de manera puntual en el estudio del Aula Paulo VI. Quince minutos antes, el Presidente hizo su ingreso en la Santa Sede.

El de este jueves es el primer cara a cara entre Francisco y el mandatario argentino después de la sanción de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que obligó en estos días al Gobierno a ahuyentar durante toda la gira versiones de un quiebre en el vínculo entre ambos.

Trascendió, de hecho, que el Vaticano había sugerido a la Casa Rosada que no era conveniente solicitar la audiencia. El tema irrita especialmente a la delegación.

Fuentes de Cancillería resaltaron a Clarín que existió un consejo de ese tipo por parte de un obispo, pero que no fue en las últimas semanas. Y que la eventual incomodidad de Francisco de recibir a Fernández cuatro meses y medio después de la sanción de la ley del aborto, si existió, quedó opacada por la prioridad de ayudar en la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario, un tema que, aseguran, preocupa genuinamente al pontífice.

De cualquier manera, la foto oficial de la audiencia de este jueves terminará de desnudar el humor que atraviesa al vínculo entre el Papa y el jefe de Estado. También la duración, la otra clave del encuentro. Y el comunicado posterior de la Santa Sede.

El Pontífice y el mandatario se habían encontraron por primera vez en el verano del año pasado, apenas Fernández asumió la Presidencia. Después, intercambiaron charlas telefónicas en varias oportunidades.

El debate en torno al aborto le inyectó otro ánimo a la relación, aunque en la delegación lo niegan.

Paradójicamente, 24 horas antes de ser recibido por Francisco, Fernández recibió un obsequio de Emmanuel Macron -un libro de Simone Veil, una política francesa sobreviviente del Holocausto- con una dedicatoria particular: “Para mi amigo Alberto, que cumplió la promesa de otorgar a los argentinos el derecho al aborto consiguiendo una votación histórica el 30 de diciembre del 2020”.

DB

Fuente: Clarin.com