Qué es la secundaria bimodal, la alternativa de la Ciudad para las próximas semanas

El Gobierno porteño acaba de anunciar que los niveles escolares inicial y primario seguirán como hasta ahora en la Ciudad, pero la secundaria pasará a un esquema “bimodal”. Muchos estarán escuchando esta palabra por primera vez, pero lo cierto es que en las carpetas del Ministerio de Educación porteño la alternativa estaba como posible escenario ante una complicación sanitaria desde hace meses. Ahora, ¿de qué se trata la bimodalidad?

Para entenderlo, hay que saber que hoy todos los colegios secundarios están funcionando bajo el esquema de burbujas. En algunos casos son la división o curso entero y en otros una misma división que está divida en dos burbujas. En el caso de las escuelas de doble jornada (que son la mayoría en la Ciudad), por ejemplo, es usual que una burbuja vaya a la mañana y la otra a la tarde.

La bimodalidad implica dividir a las burbujas de cada colegio en dos, para que una mitad vaya en forma presencial una semana -los cinco días-, mientras que la otra mitad se queda toda la semana en la casa, con los chicos estudiando en forma virtual. A la semana siguiente se intercambian: los que estaban presenciales pasan a virtual y viceversa.

La forma de implementarlo quedará bajo la órbita de la dirección de cada escuela, que tendrán margen para acomodar determinadas situaciones, como puede ser las necesidades de hermanos que vayan al mismo colegio.

Con el esquema bimodal, afirman desde la Ciudad, se reduce drásticamente la circulación de personas por la Ciudad. Básicamente, porque se tiene a la mitad de los colegios aislados en sus casas durante cinco días seguidos.

Hasta el momento y aún con los protocolos del caso, la Ciudad había optado porque todos los estudiantes fueran todos los días a las escuelas. Las razones eran pedagógicas y de socialización (de vínculos necesarios entre los adolescentes).

Pero ahora, ante la emergencia sanitaria y con el objetivo de reducir la circulación, esta presencialidad será limitada a la mitad del tiempo. En números concretos, desde la Ciudad estiman que bajarán la movilidad social en un 33% y el transporte público llevará 106.000 personas menos.

¿Por qué se limita primero la circulación de los estudiantes de la secundaria? “La bimodalidad para los estudiantes de mayor autonomía del nivel obligatorio, permite tanto el trabajo de aprendizaje a través de una modalidad remota como la estadía en el hogar sin el cuidado permanente de padres o adultos”, justifican desde la Ciudad.

“Este rango etario se corresponde con el grupo donde más han aumentado los contagios registrados en esta etapa”, agregan.

En rigor este es el Escenario 2 de los cuatro que plantean desde el Gobierno porteño para ir avanzando desde el primer esquema de presencialidad con protocolos a uno más acotado. El escenario 1 ya fue implementado la semana pasada y consistió en pasar a educación remota a todos los estudiantes adultos. Esto es, a los de formación profesional, Superior universitario y no universitario en todas sus modalidades.

Con aquella medida, afirman, lograron disminuir 21% el movimiento de personas y bajaron en 60.000 la cantidad de pasajeros en el transporte público, sobre 325.000 que tenía antes de implementarse la medida.

¿Cómo seguirían los otros dos escenarios? El escenario 3, que sería anunciado próximamente si la situación sanitaria empeora, incorpora la bimodalidad al segundo ciclo de la primaria, es decir, de cuarto a séptimo grado. La movilidad social baja en un 44% y el transporte público lleva a 242.000 personas menos, estiman en la Ciudad.

El cuarto y último escenario apunta a privilegiar a los alumnos que ingresan y egresan de primaria y secundaria. Es decir, los chicos del primer y último año de la primaria y de la secundaria.

“Son hitos muy importantes en la trayectoria escolar, por eso se priorizan los pasajes de niveles. En el primer ciclo los niños y las niñas comienzan el desarrollo de la alfabetización inicial, que permitirá sostener sus trayectorias educativas en la educación formal y más allá de ella”, justifican.

Con este esquema, la movilidad social baja en un 73% y el transporte público lleva a unas 300.000 personas menos, estiman.

Fuente: Clarin.com