Alberto Fernández aclaró que la visita de un juez a un presidente «no es un delito»

El presidente Alberto Fernández se refirió hoy a las visitas de jueces y fiscales a la quinta de Olivos durante la gestión de Mauricio Macri y aclaró que no hay delito en que un juez hable con un presidente», aunque advirtió que «sí hay delito si el presidente le da órdenes».

Así el presidente tomó distancia de la ofensiva de operadores judiciales cristinistas quienes denunciaron que las visitas de los jueces de casación Mariano Borinsky y Gustavo Hornos al ex presidente Mauricio Macri constituyeron un delito.

«El problema es que el juez vaya a rendirle cuentas o que el presidente le diga lo que tiene que hacer«, precisó Fernández este mediodía en declaraciones a la radio AM750.

Al ser consultado por los ingresos de jueces de Casación a la residencia de Olivos durante la administración de Macri, el mandatario aseguró que «hay casos muy llamativos» en el vínculo entre magistrados y el gobierno de Cambiemos.

En ese sentido, mencionó el caso del «juez (Gustavo) Hornos yendo a la Casa de Gobierno a anunciar las medidas que iba a tomar, que luego fueron tapa de los diarios», un hecho al que consideró «gravísimo».

«En campaña yo expliqué que había un circuito en la Justicia penal que empezaba en los fallos de Claudio Bonadio y Julián Ercolini, seguía con (Leopoldo) Bruglia y (Martín) Irurzun y terminaba con Hornos y (Juan Carlos) Gemigniani», recordó, y luego definió toda esa trama como «un circuito cuidado».

«Lo que pasó durante el gobierno de Cambiemos no había pasado nunca en Argentina«, evaluó en este punto el Jefe de Estado, tras lo cual concluyó: «Durante el macrismo el Poder Ejecutivo utilizó a la Justicia».

Y luego agregó: «Hubo muchos jueces que se prestaron a eso».

En ese marco, el Presidente aseguró que uno de sus objetivos es «que nunca más se use la Justicia para perseguir opositores».

«Cuando se habla de corregir a la Justicia quiero que nadie use a la Justicia para perjudicar o perseguir a nadie que no deba ser perseguido porque ha violado la ley», subrayó.

Fernández hizo estas declaraciones al ser consultado por las visitas de magistrados y miembros del ministerio público a Olivos entre 2015 y 2019, que en el caso del juez Mariano Borinsky llegaron a ser al menos 15.

Fuente: Clarin.com