El Instituto Nacional de Estadística y Censos difundió el martes los índices de pobreza e indigencia correspondientes al segundo semestre de 2025. El número oficial marcó 28,2% de la población en situación de pobreza, lo que implica una caída de 3,4 puntos porcentuales respecto al primer semestre y ubica el indicador en su nivel más bajo desde el primer semestre de 2018, cuando había cerrado en 27,3%. En términos absolutos, el dato refleja que alrededor de 13,1 millones de personas viven por debajo de la línea de pobreza en el país.
La indigencia se ubicó en 6,3%, una variación que el organismo estadístico considera no significativa respecto al 6,9% registrado en los primeros seis meses del año. En números concretos, aproximadamente 2,9 millones de argentinos no logran cubrir ni la canasta básica alimentaria. El relevamiento se realizó sobre 31 aglomerados urbanos y corresponde a la Encuesta Permanente de Hogares.
La caída, explicada por los ingresos
El descenso de la pobreza se explica principalmente por la evolución de los ingresos familiares frente al costo de las canastas. Según el informe del INDEC, el ingreso total familiar promedio creció 18,3% en el período, mientras que la canasta básica alimentaria subió 11,9% y la canasta básica total avanzó 11,3%. Ese desfasaje a favor de los ingresos permitió que más hogares quedaran por encima de la línea de pobreza. Sin embargo, el mismo indicador que explica la mejora anticipa posibles turbulencias: desde noviembre, las canastas básicas vienen aumentando por encima de la inflación general, y en algunos meses duplicaron el ritmo del índice de precios al consumidor.
Para tener dimensión de la caída acumulada, el dato contrasta con el primer semestre de 2024, cuando la pobreza había trepado al 52,9% y la indigencia al 18,1%, como consecuencia directa de la devaluación del peso y el shock de precios que siguió al inicio de la gestión de Javier Milei. Desde entonces, los índices mostraron una tendencia descendente: 38,1% en el segundo semestre de 2024, 31,6% en el primero de 2025 y ahora 28,2%.
El debate político que el número reavivó
Desde el Gobierno nacional la cifra fue celebrada como evidencia de que el modelo económico empieza a mostrar resultados en materia social. El oficialismo destacó la reducción respecto al cierre de 2023, cuando la pobreza alcanzaba al 41,7% de la población, equivalente a unos 19,3 millones de personas. Con los datos actuales, esa cifra se redujo en más de seis millones de argentinos.
Sin embargo, distintos especialistas advierten que la mejora debe leerse con cautela. Los economistas señalan que la medición por ingresos en contextos de inflación elevada puede generar distorsiones, y que el escenario hacia adelante presenta señales de alerta. Los salarios registrados crecieron por debajo de la inflación en varios períodos recientes, el empleo informal sigue siendo un factor de presión sobre el poder adquisitivo, y el impacto de los alimentos en la canasta ya no opera tan a favor de la baja del índice como en etapas anteriores. El 28,2% es el menor número en ocho años, pero sigue siendo, en términos históricos y comparativos, una cifra que refleja una situación estructural sin resolver.
