Las acciones de Mercado Libre (MELI) atravesaron una rueda de alta volatilidad en Wall Street y cerraron la mañana con una caída cercana al 10%, perforando el umbral de los US$1.750 y encendiendo señales de alerta entre inversores institucionales. El ajuste se produjo apenas 24 horas después de la publicación de los resultados del cuarto trimestre de 2025, un balance que mostró ingresos sólidos pero dejó un sabor amargo en términos de rentabilidad.
A media sesión en la New York Stock Exchange, los papeles operaban en torno a los US$1.731, con un descenso diario del 9,97% y un volumen que superaba los 400.000 títulos. El movimiento implicó un giro brusco respecto del entusiasmo inicial del aftermarket, cuando la acción había llegado a avanzar casi 3% tras conocerse los números.
El mercado castigó principalmente la contracción del 12,5% en el beneficio neto trimestral, que se ubicó en US$559 millones, por debajo del consenso de US$596 millones. El beneficio por acción (BPA) GAAP fue de US$11,03, inferior tanto a los US$12,61 del mismo período del año anterior como a las proyecciones de los analistas. La reacción vendedora respondió a la percepción de que el ritmo de expansión está presionando los márgenes en un contexto global más selectivo con las tecnológicas.
En contraste, los ingresos netos crecieron 45% interanual hasta US$8.800 millones y superaron las estimaciones de mercado, apuntalados por el desempeño en Brasil, la expansión del negocio logístico y el avance de Mercado Pago. Sin embargo, las inversiones agresivas en crédito, fulfillment, infraestructura de envíos e inteligencia artificial incrementaron los costos operativos y comprimieron la rentabilidad.
Desde el análisis técnico, operadores destacan que el papel perforó referencias clave y quedó por debajo de sus medias móviles de 20, 50 y 200 ruedas, configurando un sesgo bajista de corto plazo. Indicadores como el RSI se aproximan a zona de sobreventa, lo que abre la puerta a eventuales rebotes técnicos, aunque el sentimiento dominante sigue siendo de cautela.
En lo que va del año, la acción todavía acumula un avance superior al 20%, pero en los últimos 30 días retrocede alrededor de 6,6%, en un escenario marcado por mayor competencia regional frente a jugadores globales como Amazon y Sea Limited. La capitalización bursátil ronda los US$87.000 millones, consolidando a la firma como la compañía más valiosa de origen argentino y uno de los principales exponentes tecnológicos de América Latina.
Entre las casas de inversión persisten visiones divergentes. JPMorgan Chase elevó recientemente su recomendación a “Sobreponderar” con un precio objetivo de US$2.800, mientras que Wedbush Securities ajustó levemente su target ante el aumento del gasto operativo. El mercado, en definitiva, parece exigir mayor visibilidad sobre la convergencia entre crecimiento y expansión de márgenes.
En una jornada en la que el sector tecnológico también mostró debilidad y el Nasdaq Composite operó en terreno negativo, la corrección de Mercado Libre reaviva el debate estructural que atraviesa a las big tech latinoamericanas: cuánto capital están dispuestas a sacrificar hoy para sostener el liderazgo regional mañana.