El espionaje ruso en medios argentinos quedó en el centro de la escena tras la filtración de documentos secretos que exponen una presunta operación de propaganda financiada con más de 283.000 dólares. La investigación, basada en decenas de archivos confidenciales, revela cómo una red de inteligencia habría buscado influir en la opinión pública y desacreditar al gobierno de Javier Milei.
Estructura global detrás de la operación
La estructura señalada, conocida como “La Compañía”, aparece vinculada al Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) y es considerada una continuación del Grupo Wagner. Según la investigación, el operativo incluyó más de 1.400 páginas de documentos obtenidos inicialmente por el medio africano The Continent y luego analizados por un consorcio internacional con participación del portal argentino Filtraleaks.
Millonaria inversión en propaganda digital
Los registros indican que entre junio y octubre de 2024 se destinaron al menos USD 283.100 para publicar más de 250 artículos en medios digitales argentinos. A ese monto se suman otros USD 343.000 utilizados para tareas de inteligencia: análisis político, encuestas y relevamientos sobre sectores estratégicos.
Argentina habría sido el país con mayor inversión en este tipo de operaciones dentro de América Latina y África.
Objetivo: impactar en la gestión de Milei
El foco de la campaña fue erosionar la imagen del gobierno de Javier Milei desde el inicio de su mandato. Los contenidos difundidos apuntaban al costo social del ajuste económico, tensiones regionales y una supuesta alineación automática con Estados Unidos.
En paralelo, los artículos incluían mensajes favorables a Rusia y críticas a Occidente, con datos distorsionados o directamente falsos.
Cómo operaba el sistema
La investigación detectó mecanismos de publicación opacos:
- Notas sin firma
- Autores con identidades falsas
- Fotos generadas con inteligencia artificial
- Contenidos distribuidos vía “agencias” o “consultoras”
Uno de los casos identificados fue el de un perfil ficticio utilizado para publicar artículos en medios locales, con identidad e imagen manipuladas.
Reacciones políticas y judiciales
La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) confirmó que investigó el caso y remitió la información a la Justicia en 2025. El Gobierno calificó el hecho como de “gravedad institucional”.
Por su parte, Patricia Bullrich sostuvo que las revelaciones coinciden con advertencias previas sobre financiamiento extranjero en medios locales.
Desde la Casa Rosada aseguraron que se avanzará “hasta las últimas consecuencias” para identificar a los responsables.
Silencio de Rusia y alcance global
La Embajada de Rusia en Argentina ya había rechazado acusaciones similares en el pasado. Sin embargo, tras esta nueva filtración no hubo respuesta oficial.
Los documentos también indican que la red operó en más de 20 países, con estrategias orientadas a influir en procesos políticos y legislativos.
