En medio del conflicto por el cierre de Fate, Milei cruzó al empresario que admitió sobreprecios en neumáticos: “Se acabó el robar a los argentinos”

El presidente Javier Milei volvió a quedar en el centro de la escena tras el cierre de la fábrica de neumáticos Fate y redobló la apuesta con un mensaje directo contra el empresariado que, según sostiene, se benefició durante años de un mercado protegido y con escasa competencia.

A través de sus redes sociales, el mandatario compartió un video en el que un referente del sector reconoce márgenes de rentabilidad extraordinarios en el negocio de los neumáticos en la Argentina. Milei acompañó la publicación con una dedicatoria a quienes, afirmó, “hacen del nacionalismo barato una bandera para robar a los argentinos de bien”, en una alusión que en la Casa Rosada vinculan con Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate.

La controversia se desató luego de que la compañía anunciara el cierre de su planta en San Fernando, con el consecuente despido de 920 trabajadores. La firma —principal productora de neumáticos del país y parte del holding que también controla Aluar— argumentó una “falta de competitividad estructural” frente a la apertura de importaciones y la retracción del mercado interno.

En el Gobierno, sin embargo, interpretan la decisión como un movimiento político que coincide con el debate de la reforma laboral en el Congreso, iniciativa que ya obtuvo media sanción en Diputados en medio de un paro general convocado por centrales sindicales.

El video que difundió el Presidente avivó la polémica. Allí, el empresario Roberto Méndez, CEO de la distribuidora Neumen, admite que el mercado local operó durante años con márgenes del 60% al 70%, muy por encima de estándares internacionales cercanos al 20%. “Nunca ganamos tanta plata”, afirma, al describir un esquema sostenido por barreras a las importaciones y escasa competencia externa.

Datos del sector muestran diferencias de precios significativas entre productos nacionales e importados. Un neumático Fate Prestiva 165/70 R14, por ejemplo, se comercializa en torno a los $107.000, mientras que un modelo equivalente de origen chino puede encontrarse por poco más de $83.000, una brecha que alimenta el argumento oficial sobre distorsiones de mercado.

“Se acabó la fiesta de pescar en la pecera; ahora hay que competir”, insistió Milei. En su visión, el cierre de Fate responde a la negativa del Ejecutivo de sostener esquemas de protección sectorial y a la decisión de avanzar en una apertura comercial más agresiva.

El conflicto escaló aún más cuando el Gobierno eliminó un recargo antidumping del 28% que regía sobre importaciones de hojas de aluminio finas provenientes de China, una medida que impacta de lleno en Aluar, empresa también controlada por Madanes Quintanilla y dominante en el mercado local de aluminio. La resolución fue leída en ámbitos empresarios como una señal política inequívoca en medio del enfrentamiento.

Desde el entorno del empresario sostienen que el problema no es la competencia en sí, sino el “dumping” asiático y las asimetrías estructurales que enfrenta la industria argentina. Recuerdan que las importaciones de neumáticos crecieron con fuerza durante 2025 y que la presión externa se intensificó en un contexto de caída del consumo.

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