Desde Ushuaia, Villarruel convocó a un “proceso de malvinización” en medio de los “discursos de odio”

Acompañada por el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, llegó al acto oficial por Malvinas que se hace en la ciudad de Ushuaia. Allí saludó a excombatientes, familiares y también a vecinos de esa localidad. En su discurso, convocó a un “proceso de malvinización” y dijo que esta causa es “prenda de unidad” en medio de tantos “discursos de odio”. Además, pidió una política continental de defensa para evitar que “saqueen y degraden” las riquezas de las islas y vayan contra la “sustentabilidad”.

A la número dos del gobierno libertario se la vio de buen humor charlar con el mandatario provincial, que responde a Unión por la Patria (UP). Más temprano, Milei encabezó otro acto, en la Plaza San Martín, ya que ambos decidieron participar de actividades separadas este año, lo que mostró la tensión que existe en la cúpula de esta gestión. También se notó la distancia en las expresiones de Villarruel durante la conmemoración en el sur.

A la vice le tocó hablar después de unas críticas palabras que vertió contra el Presidente el titular del Centro de Excombatientes de Malvinas en Ushuaia, Juan Carlos Parodi, quien cuestionó que Milei haya nombrado “malvinenses” a los isleños y comentó que esos dichos parecieron un guiño a la “autodeterminación de los pueblos, que “no corresponde para nada” en este caso.

Por su parte, y tras un repaso histórico, Villarruel denunció que todavía los combatientes no habían vuelto al continente cuando se puso en marcha una “campaña de desmalvinización” que “asoló” a la Argentina con un “relato maliciosamente tergiversado” sobre la acción de los militares en las islas. “Se habló de los chicos de la guerra, de la ineficiencia, cobardía, falta de preparación y todo tipo de mentiras destinadas a desmerecer a nuestros hombres de armas”, dijo la vice, que es parte de la familia militar, y sumó: “Fruto de esa maquinación, los veteranos de guerra, soldados y militares fueron escondidos a la sociedad. Nuestras Fuerzas Armadas fueron desprestigiadas, perseguidas y desarmadas, y el recuerdo de la guerra se limitó al de un hecho vergonzoso que debíamos olvidar”.

Ante eso, planteó que “paradójicamente” los primeros reconocimientos vinieron de parte del “enemigo”, por Gran Bretaña, que incluyó en sus libros y en sus declaraciones testimonios del “profesionalismo y arrojo” de los soldados argentinos. “A pesar de la magnitud de esta campaña, nuestro pueblo comenzó una resistencia silenciosa, pero constante, y tomó la causa Malvinas como propia. Lejos de dejarse someter, impuso el recuerdo de la gesta y manifestó la voluntad irrenunciable de recuperar nuestras islas. Aún en una sociedad fracturada donde su clase política, sumergida en una decadencia alarmante, promueve deliberadamente la división con discursos de odio, la causa Malvinas es la única prenda de unidad de nuestra Nación”, marcó, en medio de los fuertes dardos que le envían desde el entorno presidencial y de una línea de total confrontación con otras fuerzas que suele bajar Milei, sobre todo en redes sociales.

En ese momento la aplaudieron. “Bien Victoria, bravo”, le gritaron.

Luego de conocerse el número del Indec, que marcó 38,1% de pobres al cierre de 2024, la vice comentó: “Mientras la Argentina sufre graves niveles de pobreza, las potencias extracontinentales se están llevando del territorio argentino una cuantiosa fortuna en alimentos y energía. Se le suma el daño ecológico que causan en el Atlántico Sur”. Milei es un detractor de la agenda climática.

Acto seguido, la también titular del Senado citó al Papa Francisco y avaló la necesidad de implementar “políticas hemisféricas” que aseguren el cuidado de esta “casa común”, por América, para -según dijo- enfrentar la “avidez de las potencias extracontinentales que saquean, degradan y agotan las riquezas” del océano. “Ello exige la implementación de políticas continentales que protejan la sustentabilidad de nuestros recursos”, indicó.

Sostuvo también Villarruel que la seguridad del Atlántico Sur “no puede quedar en manos de una potencia extracontinental” y pidió acuerdos entre los distintos países de la región para avanzar con estrategias de defensa común hemisféricas.

En su alocución, la vice recordó el paso por Ushuaia y por el Senado de la comandante del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson y en un único guiño a la Casa Rosada rememoró que durante ese acto en la ciudad se entonó la Marcha de las Malvinas.

“En Europa y en Asia hay guerras por energía y por alimentos. El Papa dijo que hay una guerra mundial en partes. América es un continente de paz, no queremos que traigan sus guerras a nuestra región”, aclaró la vice e insistió: “Este es el desafío de la actualidad y del futuro en el Atlántico Sur. Nuestro país debe definir una política clara y sin ambages de defensa nacional y de defensa de sus intereses en la región, estableciendo alianzas conducentes con las demás naciones americanas en una verdadera política hemisférica”. Villarruel no tiene injerencia en el área que comanda el ministro Luis Petri, pese a que durante la campaña de 2023 era promovida como quien se iba a encargar de ese rubro.

En el segundo tramo de su puesta, la vice se encargó de reconocer a los héroes de Malvinas. Dijo que ese era el “verdadero y más profundo propósito” de sus palabras y ahí recibió otro aplauso. “Cada uno de los hombres y mujeres que en aquel otoño de 1982 participaron en la guerra son héroes de nuestra patria. La guerra de Malvinas es la mayor gesta militar de la historia argentina; un país débil enfrentando a una de las mayores potencias nucleares de la tierra y a fuerza de coraje, ingenio y profesionalismo… le infligimos un daño considerable que 43 años después sigue ocultando”, expresó.

Además, destacó el coraje y la valentía de los soldados. “Por eso todo aquel que derramó u ofreció su sangre en Malvinas hoy es mi hermano y es hermano de todo el pueblo argentino”, dijo y pidió no buscar héroes en las películas extranjeras ni en el “fondo de la historia”, ya que agregó: “Los héroes de la Patria están enterrados en las Malvinas y en el Atlántico Sur. Pero también viven con nosotros, caminan junto a ustedes en las ciudades, en los pueblos del interior, son los que arriesgaron sus vidas para enfrentar al enemigo y hoy son el testimonio palpable del coraje de nuestros soldados. Sus nombres nos tienen que ser familiares. Las hazañas, la valentía y el sacrificio de nuestros héroes deben ser enseñados a nuestros jóvenes, que recuperarán el orgullo de ser argentinos”.

En el tramo final, entonces, llamó a los argentinos a ocuparse de esta causa. “Convoco a todos los argentinos a emprender un proceso de malvinización, a reconocer y a honrar a nuestros héroes, porque Malvinas nos une como Nación; y en ese reconocimiento hacia los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas y de Seguridad que lucharon en Malvinas está el pilar desde el que comenzaremos la reconstrucción de nuestro amado país. Por ellos, por nuestros muertos en la guerra, por los que pelearon en los combates, por los pilotos, por ‘los pibes de Malvinas que jamás olvidaré’ y porque siempre el coraje es mejor, ¡viva la patria!”, cerró la vice.

Identificada con Malvinas porque su propio padre, Eduardo Villarruel, participó de la guerra, Villarruel aterrizó en Ushuaia y se encontró con dirigentes que ya estaban en la ciudad desde la noche anterior -entre ellos, una veintena de diputados nacionales de distintas fuerzas- cuando se hizo la tradicional vigilia.

Durante el inicio del acto, la vicepresidenta fue invitada a izar la Bandera junto a excombatientes. En ese momento se la vio entonar las estrofas de la marcha Aurora en medio del frío del sur, con solo 2 grados que marcaba el termómetro y tras las nevadas de anoche, que dejaron los árboles y los techos teñidos de blanco.

Por el Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo, Villarruel recibió un corazón azul (color que lo simboliza) tejido por un grupo de niños de la ciudad, con quien se tomó una foto.

El primero en hablar fue el presidente del Centro de Excombatientes de Malvinas en Ushuaia, Juan Carlos Parodi, quien ponderó la presencia de la vice. “Es un honor tenerla acá con nosotros. No es común que autoridades nacionales estén presentes acá con nosotros”, le dijo y acotó que esta era una buena ocasión para reclamar por las gestiones políticas para la recuperación de las islas. “Día bien malvinero, ¿no? Así fue el 2 de abril”, comentó Parodi cuando comenzó a nevar otra vez en la ciudad.

En su alocución, el veterano envió fuertes críticas a Milei, sobre todo por su alocución en el acto en Retiro, cuando el Presidente nombró “malvinenses” a los isleños y dijo: “Anhelamos que prefieran votarnos y ser argentinos”. Según Parodi, no vio “nada” por Malvinas de parte de esta administración. “Acabo de escuchar al señor Presidente en su discurso decir que hay que escuchar a los habitantes de las islas decir que quieren ser argentinos, algo parecido a la autodeterminación de los pueblos, cosa que no corresponde en este caso para nada porque no es un pueblo originario, todos lo sabemos”, expresó, y desató aplausos y gritos de “viva la patria”.

“Este hombre reivindica también la política de Carlos Menem, promotor y firmante de los acuerdos de Madrid, de manera que está por verse si es capaz de revertir estos 43 años de historia, debemos tener un poquito de paciencia tal vez, eso sería sí hacer algo importante para desandar estos 43 años, distinto a sus predecesores”, indicó también Parodi bajo la atenta mirada de Villarruel. Del gobierno libertario, al menos destacó que trabaja para la recuperación del sistema de defensa.

Los dardos no fueron solo para la gestión actual. “No podemos dejar de expresar lo deprimente que resulta ver el desempeño de la política, no es él [por Milei] el único responsable”, sostuvo y pidió a los políticos presentes: “Consideramos inminente revertir esta acción desmalvinizadora”.

En el último tramo llamó a la reflexión y a dejar de “pelear” entre las distintas facciones. “Quedamos pocos con ganas de luchar, algunos van dejando este mundo. Los que se fueron se fueron con ese hueco en el pecho [señaló a las Malvinas]. Los otros seguiremos intentando mientras nos quede aliento al menos dejar una semilla sembrada para que continúe la lucha”, terminó, emocionado. Para alentarlo lo arengaron “vamos, Juan”.

Habló también el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, y Melella. Apenas arrancó a hablar, el gobernador agradeció a Villarruel la “gentileza” de llegar hasta Tierra del Fuego. “Nosotros los de otro espacio nos llenábamos la boca durante estos años diciendo que la causa Malvinas nos une, y la causa Malvinas hoy nos une a todos los que estamos acá: de distintos orígenes, edades, creencias religiosas y lugares ideológicos, de distintos partidos… estamos acá, en esta plaza, que es la Plaza de Malvinas. Eso no hay que dejar de reconocerlo y celebrarlo, es un hecho político. Podemos decir mil cosas pero estamos acá”, indicó y añadió en un llamado de atención a Milei: “Ojalá el año que viene venga el Presidente también”.