La línea C de subte, que une Constitución con Retiro, amaneció paralizada este lunes por una medida de fuerza gremial anunciada a última hora del domingo. Miles de pasajeros se encontraron con el servicio cortado al llegar a las estaciones, lo que generó largas filas en las paradas de colectivos de las terminales, especialmente en Constitución, en plena hora pico.
El reclamo fue convocado por el metrodelegado Néstor Segovia, quien denunció que la concesionaria Emova incumplió el acuerdo firmado el 31 de mayo, por el cual los vagones Nagoya 5000 —cuestionados por contener asbesto— debían dejar de circular. Segovia aclaró que la vuelta al servicio dependía de que las autoridades los convocaran a renovar el acta vencida: “Hoy tendría que haber trenes nuevos. La empresa insiste en que estos vagones tienen que seguir funcionando”, sostuvo en declaraciones radiales.
Emova, por su parte, afirmó que desde 2018 viene ejecutando un plan integral de desasbestizado con aprobación de las autoridades laborales y la Agencia de Protección Ambiental porteña, y que el convenio vigente fue renovado hasta el 31 de julio. El paro se da además en la jornada en que entran en vigor los nuevos aumentos del transporte público del AMBA: el boleto de subte subió a $1.558, y los colectivos ajustaron entre un 4,6% y un 4,8% según la jurisdicción.
