Organismos de derechos humanos leyeron un documento con críticas al gobierno de Milei y reclamaron la libertad de Cristina Kirchner. Participaron Madres, Abuelas, el Nobel Pérez Esquivel y dirigentes de distintos partidos.
Con un escenario montado de espaldas a la Casa Rosada y ante una convocatoria multitudinaria, organismos de derechos humanos del Encuentro Memoria Verdad y Justicia recordaron los 50 años del golpe militar del 24 de marzo de 1976 con un acto central en Plaza de Mayo que combinó la conmemoración histórica con un fuerte contenido político opositor al gobierno nacional.
Miles de ciudadanos llegaron al centro de la ciudad horas antes del acto central, previsto para las 16. Hubo manifestaciones en distintos puntos del país.
La bandera principal y los reclamos políticos
La consigna central de los organizadores fue “¡Qué digan dónde están!”, en referencia al reclamo por conocer el destino final de los detenidos-desaparecidos durante la última dictadura. Sin embargo, la convocatoria incluyó también pedidos por la libertad de la expresidenta Cristina Kirchner y de la dirigente jujeña Milagro Sala.
El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y referentes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo estuvieron entre los oradores del acto central. Pérez Esquivel estuvo a cargo del tramo del documento donde se reclamó por la situación judicial de la expresidenta, además de mencionar los casos de Facundo Jones Huala y Milagro Sala.
El documento: críticas al gobierno de Milei
El texto leído por los organismos describió al gobierno de La Libertad Avanza como una administración que profundiza la dependencia externa, ataca los derechos populares y responde a los mandatos del FMI con una reforma laboral que calificaron de “esclavista”. También se denunció el desfinanciamiento de los sitios de memoria que dependen del Estado nacional y se reclamó por la aparición de Jorge Julio López, a 20 años de su desaparición.
Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, cerró la lectura del documento afirmando que “la única deuda es con el pueblo” y convocó a lanzar un plan de lucha.
Cristina Kirchner, desde el balcón
La expresidenta Cristina Kirchner apareció en el balcón de su departamento en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria, y desplegó un pañuelo blanco con la inscripción “Memoria, Verdad y Justicia”. La escena tuvo lugar cuando la columna de La Cámpora realizó una parada frente al domicilio, en el marco de su caravana de 16 kilómetros desde la ex ESMA hasta Plaza de Mayo.
Kicillof y la columna opositora
El gobernador bonaerense Axel Kicillof participó de un acto previo en la sede de las Madres de Plaza de Mayo, donde sostuvo que existen “presos políticos” en el país y reclamó por la situación de la expresidenta. En declaraciones posteriores, afirmó que el gobierno de Milei libra una batalla cultural contra la historia argentina y niega las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.
El camión en el que viajaba Kicillof junto a las Madres no pudo avanzar por la Avenida de Mayo debido a la masiva presencia de manifestantes, lo que generó momentos de dificultad para circular en las inmediaciones de la plaza.
La dimensión de la marcha
Desde el escenario, al finalizar el acto, se estimó en aproximadamente un millón la cantidad de personas que colmaron las calles del centro porteño. La movilización convocó a un amplio arco político y social: la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores, el Frente Renovador, la UCR, la CGT y agrupaciones de izquierda como el PTS, el PO y el MST, entre otras, se sumaron a la jornada desde distintos puntos de concentración.
El radicalismo marchó con columna propia, encabezada por el ex juez del Juicio a las Juntas Militares Ricardo Gil Lavedra, bajo la consigna “Somos el Juicio a las Juntas” y con retratos de militantes radicales desaparecidos. El exministro Sergio Massa caminó con una columna del Frente Renovador.
La dimensión internacional
La Unión Europea conmemoró el 50° aniversario con un mensaje oficial de su embajador en Argentina, Erik Høeg, quien destacó que la política argentina de Memoria, Verdad y Justicia se convirtió en un ejemplo internacional y subrayó los valores compartidos en materia de democracia, derechos humanos y Estado de derecho.
El cierre del acto
Luego de la lectura del documento, el acto finalizó con la canción Ji, ji, ji, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, que desató un pogo entre los manifestantes congregados frente a la Casa Rosada.
