En un desarrollo que ha captado la atención de la política británica, Peter Mandelson, exministro laborista y exembajador del Reino Unido en Estados Unidos, fue arrestado este lunes por la Policía Metropolitana de Londres bajo sospecha de misconduct in public office (mala conducta en el ejercicio de un cargo público). La detención se produjo en una vivienda en Camden, al norte de la capital británica, y el detenido fue trasladado a una comisaría para ser interrogado.
La investigación se centra en presuntas irregularidades vinculadas al intercambio de información gubernamental confidencial con Jeffrey Epstein, el financista estadounidense fallecido y condenado por delitos sexuales. Las acusaciones cobraron fuerza tras la difusión de nuevos documentos judiciales en Estados Unidos relacionados con el caso Epstein, que reactivaron el escrutinio sobre antiguos vínculos personales y profesionales del exfuncionario británico.
Mandelson, de 72 años, fue una de las figuras centrales del denominado “New Labour” y ocupó distintos cargos ministeriales antes de desempeñarse como embajador en Washington. En septiembre de 2025 había sido relevado de esa función por el primer ministro Keir Starmer, en medio de la controversia por sus conexiones pasadas con Epstein. En las semanas recientes también había renunciado al Partido Laborista y abandonado su escaño en la Cámara de los Lores ante la creciente presión política.
La Policía Metropolitana confirmó que el arresto se realizó como parte de una investigación en curso y que, por el momento, no se han presentado cargos formales. Las autoridades no detallaron la naturaleza específica de la información presuntamente compartida ni el alcance de las pruebas reunidas hasta ahora.
Mandelson ha negado en ocasiones anteriores haber incurrido en conductas indebidas o haber compartido información confidencial. La investigación continúa abierta y se espera que en los próximos días se definan los pasos procesales correspondientes.
El caso representa un episodio de alto impacto institucional en el Reino Unido y podría tener implicancias políticas adicionales en función del avance de las actuaciones judiciales.