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Por Stanley Widianto y Tabita Diela

YAKARTA, 9 ene (Reuters) – Un avión de Sriwijaya Air se estrelló el sábado en el mar, minutos después de despegar de la capital de Indonesia, Yakarta, en un vuelo nacional con 62 personas a bordo, mientras su paradero sigue siendo desconocido.

El Boeing 737-500, en ruta a Pontianak en Kalimantan Occidental, desapareció de las pantallas de radar tras despegar justo después de las dos y media de la tarde hora local (0730 GMT), 30 minutos después de la hora prevista debido a las fuertes lluvias.

El ministro de Transporte de Indonesia, Budi Karya, dijo en una rueda de prensa que había 62 personas a bordo del vuelo SJ 182, incluyendo 12 tripulantes. El sitio web detik.com lo citó diciendo que el avión se estrelló cerca de la Isla Laki, a unos 20 km del aeropuerto.

La agencia rescate del país, Basarnas, dijo que enviarían a un equipo a la zona de las mil islas -Thousand Islands-, para ayudar en la búsqueda de las víctimas “después del accidente del Vuelo SJ 182 de Sriwijaya”.

Todos los que iban a bordo eran indonesios, dijo el comité de seguridad del transporte de Indonesia.

La Armada de Indonesia había localizado el lugar donde se encontraba la aeronave desaparecida y había enviado barcos a la zona, dijo un oficial de la Armada. Las autoridades no dijeron si creían que había supervivientes.

El consejero delegado de la aerolínea indonesia Sriwijaya Air, Jefferson Irwin Jauwena, dijo en una conferencia de prensa que el avión estaba en buenas condiciones antes del vuelo.

El Boeing 737-500, de casi 27 años de edad, tenía mucha más antigüedad que el modelo 737 MAX, plagado de problemas, uno de los cuales se estrelló en Yakarta a finales de 2018, matando a las 189 personas a bordo del vuelo de Lion Air. Los modelos 737 más antiguos son ampliamente utilizados y no tienen el sistema relacionado con los fallos de seguridad del modelo MAX.

Una portavoz de Boeing dijo: “Estamos al tanto de los informes de los medios de comunicación de Yakarta, y estamos siguiendo de cerca la situación. Estamos trabajando para reunir más información”.

El servicio de rastreo Flightradar24 dijo que el avión despegó a las 2:36 de la tarde hora local (0736 GMT) y subió a una altura de 10.900 pies en cuatro minutos. Luego comenzó un descenso pronunciado y dejó de transmitir datos 21 segundos después.

Una portavoz del Ministerio de Transporte dijo que el control de tráfico aéreo del Aeropuerto Internacional de Soekarno-Hatta había preguntado al piloto por qué el avión se dirigía al noroeste en vez de continuar con su ruta de vuelo habitual, unos segundos antes de desaparecer.

No hubo pistas inmediatas sobre lo que podría haber causado el descenso repentino y los expertos en seguridad subrayan que la mayoría de los accidentes aéreos son causados por un cóctel de factores que pueden tardar meses en determinarse.

FAMILIARES ANGUSTIADOS

Los canales de televisión indonesios mostraron imágenes de los presuntos restos.

“Encontramos algunos cables, un trozo de unos vaqueros y trozos de metal en el agua”, dijo Zulkifli, un funcionario de seguridad, a CNNIndonesia.com.

Familiares angustiados esperaban en Pontianak, a unos 740 km de Yakarta.

Yaman Zai, padre de tres hijos que iban a bordo del avión con su madre, dijo que estaba en el aeropuerto de Pontianak esperándolos, cuando se enteró de la noticia.

“No la volveré a ver nunca más”, dijo, sosteniendo una foto de su hija mayor.

Se esperaba que la agencia de seguridad KNKT de Indonesia iniciara una investigación inmediata. La Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EEUU será automáticamente parte de dicha investigación, ya que el avión fue diseñado y construido en los Estados Unidos.

Fundado en 2003, el grupo Sriwijaya Air, con sede en Yakarta, vuela principalmente dentro de Indonesia. La aerolínea tiene un sólido historial de seguridad hasta la fecha, sin que se hayan producido víctimas a bordo en cuatro incidentes registrados en la base de datos de la Red de Seguridad Aérea.

(Reporte de Fransiska Nangoy, Agustinus Beo Da Costa, Tabita Diela, Gayatri Suroyo, Stanley Widianto y Tim Hepher; editado en español por Javier López de Lérida y Andrea Ariet)

Fuente: Infobae