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Prueben poner la palabra “troll” en Twitter: inmediatamente aparecerán versiones, acusaciones, señalamientos. ¿Críticas a alguien? Inmediatamente estará la sospecha: es un troll. En estas horas muchos llaman así a quienes atacan en redes a algunos de los que votaron a favor de la ley de aborto legal, como la senadora Gladys González.

Pero ¿qué es un troll?

Primero hay que saber que la palabra, en castellano, se escribe con l simple, “trol”. Luego, define Wikipedia que “trol” “describe a una persona con identidad desconocida que publica mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de tema en una comunidad en línea”.

Desde hace un mes, “trol” y el verbo “trolear” con parte del diccionario de la Real Academia Española. Que define “trol” así: “En foros de Internet y redes sociales, usuario que publica mensajes provocativos, ofensivos o fuera de lugar con el fin de molestar, llamar la atención o boicotear la conversación”.

Trolear, para la RAE se explica así: “En foros de internet y redes sociales, publicar mensajes provocativos, ofensivos o fuera de lugar con el fin de boicotear algo o a alguien, o entorpecer la conversación”.

¿Por qué una palabra como esta es parte del diccionario?

No pretendemos en modo alguno inventar nada. Somos testigos y notarios de cómo hablan los hispanohablantes”, explicó en su momento el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado. “La Academia modifica términos cuando no se usan en el habla ordinaria. Muchas veces recibimos críticas por tardar en pronunciarnos o por añadir palabras que se usan de manera arbitraria”.

Pero, en realidad, si se va al diccionario, se encontrará la primera acepción de “trol” dice: “En la mitología escandinava, ser maligno que habita en bosques o grutas”. Y es que ese ser maligno está en el origen de la palabra que hoy nombra a algunos que acosan en las redes. Según el folclore escandinavo, es un ser antropomorfo, que puede ser gigante, que puede raptar humanos, que puede tener enormes narices y orejas.

La Real Academia, sin embargo, dice que esos seres malignos son un origen lejano de la palabra “trol”. Más directamente, trol y trolear “vienen del inglés ‘to troll’, que significa “merodear” o “pescar al curricán” (el curricán es un aparejo de pesca de un solo anzuelo, que suele largarse por la popa del buque cuando navega).

Fuente: Clarín.com