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Un Renault Clio en llamas. Un cuerpo calcinado. Dos manos en un basural. El brutal homicidio de Silvio Marcelo Cabeza (49), chofer del Ministerio de Salud de Entre Ríos, conmocionó a Paraná que, hace menos de tres meses, se vio sacudida por un triple crimen con sello narco.

La investigación avanza con imágenes de las cámaras de seguridad que buscan reconstruir el trayecto que hizo el auto desde que salió de la casa. Se trabaja en la búsqueda de al menos dos personas y, si bien no se descarta ninguna hipótesis, la balanza está inclinada hacia un homicidio por cuestiones personales, según dijeron las fuentes consultadas por Clarín. Al respecto, buscan confirmar si tenía deudas.

La víctima recibió un disparo en la cabeza. “Las causas de la muerte no están dilucidadas aún, este jueves recién tendremos los resultados de la autopsia. Cabeza salió a las 20 de su casa en un vehículo familiar y de ahí no sabemos que sucedió”, explicó Fabio Jurajuria, director de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos.

Además, los investigadores se contactaron con el área municipal para recabar información sobre el trayecto de uno de los camiones recolectores de residuos que, se presume, habría trasladado (sin saberlo) las manos, desde el lugar donde fueron arrojadas por los responsables del brutal asesinato, hasta el Volcadero Paraná.

Cabeza estaba divorciado desde hacía tres años. Papá de dos hijos, no contaba con antecedentes policiales y era militante peronista. Trabajaba en el Ministerio de Salud desde 2001 y en la actualidad se desempeñaba en el Programa Sumar, una iniciativa que promueve un acceso equitativo y de calidad a los servicios sanitarios para quienes no tienen una cobertura sanitaria formal. Además, tenía un monotributo en AFIP para estar dentro del negocio de alquiler de remises.

Vivía con su hermana Gisela (37), que también cumple funciones en el área de Salud de la provincia, su mamá y su cuñado -de apellido Bravo-. Según atestiguan sus amigos, compañeros de trabajo y entorno familiar, era reservado con su privacidad, llevaba una vida tranquila, sin problemas con nadie. “No andaba por izquierda, era una persona correcta”, dijeron. Asimismo, remarcaron que llevaba un vida sin lujos ni ostentaciones

La ministra de Salud de Entre Ríos, Sonia Velázquez, expresó su dolor y desconcierto en las redes para reclamar justicia: “Marcelo Cabeza no te despediremos hasta que tu muerte no se esclarezca. Mientras tanto tus compañeros/as de trabajo le pondremos voz a tus anécdotas, haciendo un merecido reconocimiento a tu contracción al trabajo demostrado en este contexto de crisis como lo es esta pandemia, la que sin pretextos, te encontró con tu compromiso sin pausa al volante de las cuatro ruedas oficial, yendo y viniendo con la distribución de cientos de elementos de protección personal para los trabajadores de salud de esta provincia”, escribió en las redes.

“Nos quedamos con tristeza y con incertidumbre y con esa sensación de angustia que nos atravesó el cuerpo cuando nos despertamos esta mañana con tu noticia. No te merecías esto, vos ni ningún ser humano en este universo. Abogaremos por un pronto esclarecimiento. Queremos justicia para Marcelo. ¡Descansa en Paz Compañero! ¡Salud siempre te tendrá presente!”, completó.

El cadáver de Cabeza fue encontrado minutos después de las 2 de la madrugada del martes en un Renault Clio propiedad de su hermana, que se estaba incendiando en un descampado sobre calle Virrey Vértiz, a metros del Club Ciclón del Sur, en la capital entrerriana.

Cerca de las 7.20 se hallaron sus dos manos dentro de una bolsa de residuos en el Volcadero, un basural a cielo abierto ubicado a unas 30 cuadras del centro de Paraná.

La investigación está a cargo de la fiscal Melisa Saint Paul y la División Homicidios de la Policía de Entre Ríos.

EMJ

Fuente: Clarín.com