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El contrapunto entre los gobiernos de Alberto Fernández y Sebastián Piñera sobre la crisis en Venezuela durante la visita que Estado que hizo el Presidente al país vecino reveló hechos desconocidos hasta ahora.

Uno es que efectivamente existen negociaciones entre el Gobierno argentino y su vecino para buscar posiciones comunes en sus abiertas diferencias sobre cómo tratar al régimen de Nicolás Maduro, al que el kirchnerismo no quiere presionar.

En la conferencia de prensa que dio en Santiago de Chile, el miércoles, Alberto enfatizó que no había hablado con Sebastián Piñera sobre la crisis venezolana en la bilateral que tuvieron el martes.

”Honestamente no sé qué es lo que dijo el canciller (Andrés Allamand) y no me gustaría que se malinterprete lo que dijo, pero lo que sí puedo decir que no abordamos ese tema con el presidente Piñera. No lo tocamos ese tema, pero no sé en qué contexto lo dijo”, afirmó Fernández sobre los dichos de Allamand, que desnudan igual un contexto que sí existe, según pudo reconstruir este diario.

El ministro chileno efectivamente no se refirió a un diálogo existente a nivel presidencial sobre el asunto venezolano, pero sí a un diálogo bilateral a nivel de las cancillerías, que sí existe, pero que a los argentinos no les gusta que se cuente en público. Es un tema tabú dentro de la coalición gobernante, donde los sectores cristinistas critican a Fernández cuando en la ONU el Gobierno sí condena la situación de los derechos humanos en Venezuela.

El miércoles, Allamand dijo en una radio chilena que los dos gobiernos estaban trabajando “en una nueva aproximación hacia la situación venezolana” . Dijo que mientras que “Chile fundamentalmente integra el Grupo de Lima, Argentina está y no está en el Grupo de Lima”. Se refería al hecho de que sin renunciar al mismo, la administración de Fernández no apoya sus declaraciones.

Allamand planteó que con Argentina ahora también en el Grupo de Contacto Internacional, las estrategias no eran coincidentes”.Y entonces ahí Allamand contó que Chile y Argentina han “estado conversando fluidamente, la línea de que hay que hacer converger los distintos esfuerzos de la comunidad internacional que no siga un grupo por aquí, otro grupo por allá”, sino que había que ir hacia “una convergencia” para avanzar en la transición venezolana.

Sabe este diario que los chilenos le propusieron al gobierno argentino consolidar e institucionalizar Prosur, una controvertida instancia regional nacida al decretarle la “muerte” a Unasur. Pero Argentina se negó.

“Siempre hablamos del tema”,  señalaron este jueves fuentes oficiales en Buenos Aires, buscando enfriar expectativas. Las mismas insistieron una vez más en que ese “no” fue un diálogo a nivel presidencial. Pero el mismo Alberto ha deslizado que podría ser un “mediador” en la crisis con Caracas. Por eso llama la atención que Piñera o él no hayan incluido la crisis venezolana en su reunión de trabajo del martes.

“Nosotros somos muy críticos del Grupo de Lima que no aportó soluciones”, remarcaron aquí y recordaron que la semana que viene hay convocatoria del Grupo Internacional de Contacto para seguir hablando del tema.

Pero lo curioso es que si bien se sumó a mediados de año al Grupo de Contacto, el Gobierno ya tuvo su primera diferencia dentro del mismo. Los europeos que lo integran condenaron al unísono las elecciones legislativas que impuso Maduro el 6 de diciembre y Argentina evitó hacerlo, con lo cual las legitimó.

Otro de los temas que sobrevuela en las cancillerías regionales y que importan en la crisis venezolana es la inminente elección del nuevo fiscal de la Corte Penal Internacional, adonde existe un informe preliminar que encontró condiciones para investigar si el régimen de Maduro cometió  crímenes de lesa humanidad. El mandato de la gambiana Fatou Bensouda termina.

Y se afirma que el candidato español Carlos Castresana, vinculado al ex juez Baltasar Garzón y al ex presidente del gobierno Luis Rodríguez Zapatero, es visto con buenos ojos por Argentina. Igualmente, el gobierno no se ha pronunciado. Entre los críticos al régimen de Caracas, creen que es importante levantar ese tema y visibilizarlo mejor. En parte porque creen que la misma Bensouda demoró en estudiar las denuncias y en presentar su informe preliminar de diciembre. Y consideran que si gana Castresana, esa investigación contra Maduro no tendría futuro. Por ahora igual todo es materia de conversaciones y campaña, pero no hechos.

Fuente: Clarín.com