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Bolivianos le hicieron la cruz a la reelección de Evo Morales – Crónica

La bronca no para. Bolivia vivió una jornada de protesta y movilización en contra del permiso que recibió Evo Morales para buscar una nueva reelección, que incluyó paro de actividades y cortes de calles. Además, un grupo de personas fue crucificado frente a la Justicia electoral.

Luego de que las columnas que habían partido desde diferentes distritos llegaran a La Paz, en plena madrugada comenzaron los piquetes. Uno de los lugares centrales en los que la oposición expresó su bronca fue la puerta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), responsable de que Evo pueda buscar su cuarto mandato presidencial. Allí, los manifestantes decidieron crucificarse y acostarse en la calle.

Así, manifestaron su repudio a lo que definieron como una “sentencia constitucional nefasta”, por lo que le exigieron al TSE que “anule la resolución”. “Todo el pueblo tiene que estar unido porque es tiempo de defender la democracia”, continuaron. En ese marco, las pancartas abundaron y el mensaje que más se repitió fue el pedido de respeto al resultado del referendo realizado el 21 de febrero de 2016, en el que el No a una modificación constitucional que habilitara un cuarto mandato de Evo Morales se impuso por poco más del 50 por ciento de los votos.

Más leña al fuego

En medio de la conflictividad creciente, desde el Comité Nacional de Defensa de la Democracia convocaron a la “desobediencia civil”. “El pueblo está en el derecho a tener todos los mecanismos que están a su alcance para, mediante la desobediencia civil, rebelarse pacíficamente a un orden que está imponiendo medidas que van a generar conflictos”, expresó Roberto Villena, integrante de la entidad.

“Estamos saliendo a las calles porque este gobierno tiene que entender que el poder es transitorio, para tener una democracia sostenible el poder tiene que ser renovado. A eso llamamos la alternancia política, sin alternancia política es imposible profundizar la democracia”, agregó.

Por su parte, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, detalló que solamente participaron de las movilizaciones unas 5.000 personas y que la mayor parte se manifestó en Santa Cruz de la Sierra, uno de los distritos más ricos del país. En ese marco, destacó que fue “un paro cívico con contenido altamente político”, que no afectó ni la producción ni los servicios.